Mis silencios no son mas que la extension de mis huesos
de mis manos y mi cuerpo estancado
hablo mas por lo que no digo, todo aquello que me revolotea entre el estomago y la cabeza,
que suavemente me besa la lengua y mis labios alborotados no dan pien a salidas, ni a asperezas
y rio y hablo y hago tantas muecas... Y no digo nada.
Veo como rejurgito, vuelvo a tragar saliba, como moldeo a fuerza de dientes cada aliento, cada palabra.
Mi mirada busca las ocaciones para seguirle el juego a mi sonrisa, y no hace mas que notarse extasiada,
impulsada a balbusear todo aquello que no quiero, a contarte de lo que me preocupa y amaina
dejar ni perder, ni vivir sin tener tu cuerpo ni tus manos, ni tu aliento lejos de mi pechos, de mi almohada
que mis ojos no saben mentir, que yo ya no se fingir... olvide todo aquello que hice, todo lo que fui.
Me tienes aqui, como desnuda sobre tu cama, pretendiendo encender la luna
y me siento como un niño, me acurruco abrazada a tu espalda y lloro y lo hago como tantas veces.
Me miras, ahora es cuando los tuyos hablan... un beso suyo, me calma.