Casi como muerta bajo el manto crepuscular de un viejo otoño
en silencio acaricio el cielo grizaceo y estrepitoso de mis tormentos
mis palabras sugerentes se derraman
casi como tragedias menstruantes
y aquel hueco vacio de las tuyas
se siente como la mas grandiosa de mis heridas
tanta inconsecuencia me mastica las entrañas y devora las ideas...
Sabes bien que me pesan las amapolas