Hablando de los sauces...
Recorde el cuerpo de aquellas caminatas oscuras
bajo una noche violada por las luces
y por los automoviles vomitando humo.
El sudor, con delicadeza de rocio
apurando el paso, con el sabor amargo de un viejo beso sobre la frente
y un desconocido dulzor sobre la boca
que no alcance a asimilar...
y otros tantos, tantas lenguas
perdidas en los confines solitarios de una mente hueca.