Esto es lo unico que tenemos...
me siento, como si tubiera ya, sesenta y cinco años y me hubiera jubilado,
como sin un monton de mis hijos se me hubiesen casado
y no tubiera más que hacer que mirar por la ventana.
como si el cenit de mi juventud se me hubiese escapado
estubiera ahora, cobijado bajo el impetú de una pasional revolcada de verano.
Como un viejo hago conteo del ayer y me replanteo la idea de por qué ir contra mis demonios...
Despues de un rato, terminan siendo santos, con los que ya no deseo luchar.