octubre 08, 2011

A la bulldog de la esquina...

Le veo con el hocico tierno asomado a la acera...
y me mira, expectante, a la espera de una caricia de mi mano.
La alegría que siento al verle jadear, muy linda ella, también gruñe un poco
cuando ve que ya me he ido...
y así pasan los días, y me espera... y sus ojitos brillan.
Aveces no esta, aveces paso rápido y le busco
busco verle oculta tras la reja, durmiendo una siesta bajo el auto del vecino,
roncando un poquito placentera, aveces... se ha ido.
Y viene el día siguiente, me mira... si, me mira, y bajo cada caricia pareciera que
con sus ojitos, con solo ver sus ojitos pudiera yo comprender que ella me entiende
que así como yo, también comprende lo que compartimos...
que somos hermanas, amigas, que nos ha unido la misma pena, la misma espera.

(¿AHORA ME ENTENDES?)