Hice una maleta de risitas, metí tu foto en un sobre de plástico y me fui a bailar...
y como si perdiera el equilibrio entre tanta vuelta idiota, me dispuse a marchar,
a viajarte por la espalda y hacerte un canto que surtió el efecto de mil besos y bocanadas de aire y humo,
de humedad y cielo, todo esto en una bolsa de basura... mira donde vinimos a parar.