Hoy, después de tantas horas de sueño he recordado que el pan untado en vino no quita el hambre
y que bajo las pataguas no se puede construir una casa...
He visto después de tanto tiempo aquel árbol de grandes hojas, ese donde te prometí tantas cosas
y he revolcado mi cuerpo en el cemento junto a la parcelita donde en el tiempo primero, miramos el sol.
Hoy, después de tanto tiempo, he comprendido que no soy yo.
(y he querido morir)
He alucinado con la idea de lanzarme al caudal del mapocho, ahi, entre olores a mierda y pez amortajado,
me han ardido las ganas con la idea de arrancarme las venas , dejar que me fluya la vida como me fluye la espera, colgarme del árbol (ese mismo de las grandes hojas) luego renacer como la hierva.
Habladurías vanas, el morir limitaría las posibilidades de volvernos a encontrar.