Cada vez que paso por ahí, en la esquinita de Macul,
ahí... si ahí, en el paradero hacia San Luis
recuerdo el dia en que fuiste a buscarme con Homero.
Pusiste en mis manos su correa, comenzamos a andar y recuerdo él me guiaba, rapido y yo, sin objecion alguna, me deje a merced de su voluntad...
Sabia el camino a casa, tu casa
(y me lo arrebataste de las manos).
Últimamente me pregunto si te extrañara como yo lo hago
si te buscara a la hora del desayuno
si mirara hacia la dirección en que te vio partir...
¿Aun esperara por ti?
¿O es que quizás también ha echado la cabeza entre las patas en señal de resignación?
¿Creerá también que le has olvidado?.
(sé que esta bien y sé que como yo, te sigue amando)